Problemas que reparamos
- Azulejos de piso o pared rajados o despostillados
- Azulejos sueltos o que suenan huecos
- Lechada (grout) que falta, está rajada o manchada
- Sellador (caulk) dañado en tinas, duchas y esquinas
- Pisos de ducha con filtraciones, rajados o blandos
- Azulejos dañados después de una filtración o un arreglo de plomería
Igualar lo que ya tiene
Lo más difícil de reparar azulejos es igualarlos. Si le quedaron piezas sobrantes de la instalación original, ese es el mejor caso. Si no, buscamos lo más parecido que haya disponible y le decimos con honestidad qué tan parecido quedará antes de empezar. Cuando no se consigue un buen parecido, a veces lo mejor es rehacer una sección completa, como una pared de la ducha o una habitación hasta la puerta, para que el arreglo no se note.
Cuando es más que un azulejo rajado
Una rajadura puede ser solo un azulejo dañado, o puede ser señal de movimiento en el concreto o de un azulejo colocado sin suficiente mezcla debajo. Un azulejo suelto en la ducha muchas veces indica que está entrando agua por detrás. Retiramos el azulejo dañado, revisamos lo que hay debajo y le explicamos lo que encontramos antes de seguir.
Si el piso de la ducha tiene filtraciones, la lechada nueva no lo resuelve. La reparación que dura es una base nueva, una membrana impermeable y un piso con la pendiente correcta hacia el desagüe, terminado en azulejo o piedrita. Si la ducha ya no tiene arreglo, podemos construirle una ducha de azulejo a la medida.
Lechada y sellador nuevos
La lechada vieja, manchada o rajada deja pasar el agua. La retiramos, aplicamos lechada nueva, cambiamos el sellador dañado donde las paredes se juntan con la tina, el piso y las esquinas, y sellamos la lechada cuando hace falta. ¿No sabe si necesita una reparación o una remodelación? Llámenos y descríbanos el problema; le diremos con honestidad qué nos parece. Si el piso necesita más que arreglos puntuales, vea instalación de pisos o la galería de proyectos.


